Sandra Gorozpe, directora

Maestría en Administración de Negocios con acentuación en Recursos Humanos por la Universidad TecMilenio.

Estudios en Desarrollo infantil y Aprendizajes escolares en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Licenciada en Pedagogía y Ciencias de la Educación y Licenciada en Educación Preescolar.

Certificaciones internacionales

Dirección y Liderazgo, Psicología Positiva, Reclutamiento y selección de personal por competencias, Mapas mentales por BUZAN Latinoamérica, Desarrollo y Evaluación por competencias, Organizaciones positivas, Programa para la corrección de la dislexia por la Davis Dyslexia International Association.

Una institución para motivar y guiar el aprendizaje

Cuando niña me preguntaba ¿por qué no hay una escuela en donde todos pudiéramos disfrutar y estar felices? Imaginaba una escuela en la que niñas y niños estuvieran tan contentos que no quisieran salir de ella; en la que pudiera divertirme, y en la que aprender fuera mágico.

Desde hace más de 20 años, he trabajado con niños con bajo rendimiento escolar en apoyo terapéutico, como docente e nivel de educación básica, nivel superior e impartiendo capacitación con adultos. Esto me ha permitido descubrir que la clave está en la “mediación”. Situación que motivó mis deseos por tener una institución educativa que realmente motive el aprendizaje en los niños, nos guíe como padres en esta gran tarea, y que nos permita desarrollarnos como individuos.

Hoy día entiendo que una institución educativa es el “puente” entre el conocimiento y las personas. Y la forma en cómo se estructura el aprendizaje es la “mediación”. Dicho de otro modo, para que aprender pueda ser mágico no necesitamos trucos sino maestros comprometidos, estrategias didácticas concretas y relacionarnos con personas distintas a nosotros que con su modo de ver el mundo puedan ayudarnos a seguir descubriendo el nuestro.